Cuando te vuelves consciente de tus percepciones existen menos pensamientos y más presencia. El pensamiento disminuye cuando aparece la alerta y observas la vitalidad en todo tu cuerpo, en tus brazos, en tus piernas, en tus pies. Y eso puede volverse parte de tu experiencia del eterno presente. ¿Qué se siente ser tú?